Hace unas semanas dimos inicio a Cultivando Futuro, un proyecto de desarrollo comunitario que busca acompañar la vida cotidiana de las familias rurales de Santiago del Estero. Comenzamos a trabajar en las escuelas de Navarro, Varas Cuchuna, Oncán y Belgrano, junto a 287 alumnos, 16 docentes y 183 familias locales. Este proyecto es posible gracias al acompañamiento de la Embajada de la República Checa en Argentina.
Tener agua segura hace una diferencia enorme en la vida cotidiana de una comunidad. Por eso, el primer paso en estas 4 escuelas es asegurar el acceso a este recurso tan necesario. Construimos y mejoramos sistemas para juntar el agua de lluvia, instalamos cisternas y adecuamos la red de plomería en las instalaciones. Además, entregamos filtros cerámicos a las 183 familias rurales para garantizar que en cada casa se tome agua limpia y segura, protegiendo la salud de los más chicos.
En las escuelas, la tierra también se vuelve un espacio para aprender a cielo abierto. Creamos huertas donde niños/as pueden conocer y poner en práctica distintas técnicas de cultivo. Parte de lo que se coseche se utilizará para preparar las comidas de los comedores escolares. Y cuando haya producción de más, podrá venderse en la comunidad para generar ingresos y ayudar a cubrir las necesidades de las propias escuelas.
Tener nuevos conocimientos y herramientas es importante para seguir creciendo como comunidad. Por eso, vamos a acompañar a mujeres jefas de hogar en la elaboración y comercialización de productos del monte, como el arrope de chañar, la miel de monte y distintos derivados de la algarroba. La idea es que estos productos puedan convertirse en una fuente de ingresos para las familias.
Cultivar futuro es acompañar a las comunidades en sus propios procesos, estando cerca y aprendiendo también de lo que cada comunidad tiene para enseñar.
Queremos que este proyecto sea un punto de partida para seguir trabajando juntos y que cada aprendizaje pueda seguir acompañando a las familias en su día a día.